Una experiencia terrible
Una experiencia terrible en el Centro Veterinario Nueva Andalucía, en Jerez. Claramente no están preparados para manejar casos complejos.Llevamos a nuestra perrita Teckel con la sospecha de una hernia discal. La confirmaron con una prueba, pero no la operaron hasta el día siguiente. Tras la operación el cirujano, Víctor, desapareció, se fue de vacaciones, y nos dejó en manos de su equipo para rehabilitar a la perra. Un mes con evolución cero y nos decían que era normal... que paciencia. Las indicaciones fueron que la perra estuviera atada e inmovilizada. Ni una sola prueba clínica adicional, a pesar de que en cada consulta mostrábamos nuestra preocupación por su falta de evolución.Pasado un mes nos volvimos a Madrid y, tras pelear durante semanas para que me completaran el expediente clínico, consultamos con varios especialistas, que nos dijeron que la perra está paralítica, que tiene daño medular y que no se va a recuperar. Nadie nos informó de esto allí y hemos perdido un tiempo crucial para que la perra pudiera mejorar, aunque fuera un poco.Ahora va en silla de ruedas y necesita asistencia para todo (no tiene control de esfínteres y se arrastra).De Víctor volvimos a saber hasta un mes después, que tras varios mails desesperados pidiendo ayuda, se limitó a explicarnos la operación.En un quirófano muchas cosas pueden salir mal y, aunque salgan bien, el problema inicial puede no tener solución. Somos plenamente conscientes. Pero su obligación es informar, cuidar y monitorizar. Se les presupone empatía y amor por lo animales. No ha sido el caso con nuestra perrita, ni con nosotros.En NA algunos son muy simpáticos (aunque destacaría la malísima educación y poca empatía de Julia) y eso está bien para poner vacunas, pero no llevéis allí a vuestros perros o gatos con un cuadro complicado, porque no saben manejarlo. Lo nuestro ya no tiene solución, pero vosotros podéis evitároslo.
